Diversidad de andar por casa: luna 3

Llegamos a la tercera parada de nuestro proyecto Diversidad de andar por casa. Bélgica, Senegal, Bangladés, Rumanía, Paraguay o Filipinas son algunos de los países que nos han enseñado cosas nuevas en los últimos 30 días. A lo largo de este mes lunar, hemos ido registrando en nuestro Instagram varios descubrimientos gastronómicos, literarios y hasta históricos. Entre ellos, uno bastante curioso: cómo el famoso pimentón de la Vera tiene origen americano y debe su nombre a una confusión.

Por Laura Caorsi y Rubén A. Arribas
@lauracaorsi | @estoy_que_trino

Las migraciones, además de personas y capitales, también ponen en movimiento objetos y mercancías. Esta es una de las cosas que hemos descubierto en este tercer tramo del camino: existen varias empresas que se dedican a la logística y que transportan las cosas que los migrantes envían a sus países de origen, ya sea para sus familiares o porque retornan. En los últimos días hemos probado nuevos ingredientes y maneras de preparar la comida —como la oreja a la filipina, que se ve en la foto de portada—,  hemos asistido a una charla con el escritor nicaragüense Sergio Rodríguez y hasta nos hemos sorprendido (mucho) al descubrir otras maneras de tomar mate que no conocíamos.

Si quieres acompañarnos en nuestro aprendizaje día a día, síguenos en Instagram. Para ver los hallazgos de este mes, echa un vistazo a las fotos:

Anuncios
Artículo

Diversidad de andar por casa: luna 2

Avanzamos en nuestro proyecto Diversidad de andar por casa, un experimento fotográfico con el que intentamos estar más atentos a la variedad cultural que nos rodea y, sobre todo, averiguar hasta qué punto somos permeables a ella. Desde que lo iniciamos, el 16 de febrero, hemos aprendido unas cuantas cosas sobre música, gastronomía, rutas migratorias, literatura u oficios. Y, día a día, mientras registramos nuestros pasos en Instagram, comprobamos que hay mucho para descubrir y sorprenderse sin alejarse demasiado de casa.

Por Laura Caorsi y Rubén A. Arribas
@lauracaorsi | @estoy_que_trino

En esta segunda etapa de nuestro camino —que viene marcado por las fases lunares del calendario tradicional chino, como explicamos aquí—, hemos disfrutado de buena música y hemos bebido cosas ricas y distintas, como el bissap y el licuado de baobab. También leímos un par de libros interesantes, cocinamos nuestra primera yuca, practicamos un poco de kazajo y cenamos una tortilla de crisantemos.

Artículo

Diversidad de andar por casa: luna 1

España es un país cada vez más diverso y eso se palpa en casi cualquier ámbito de la vida cotidiana. En la actualidad, el 13 % de la población es de origen extranjero; eso, combinado con que llevamos años con cifras similares, ha modificado poco a poco las fotografías familiares, la oferta cultural o la vida en las calles; también qué clase de alimentos, bebidas y productos encontramos en las tiendas, mercados y supermercados. Incluso las propuestas de ocio, la moda o las agendas sociales están cambiando a diario. Nuestro proyecto Diversidad de andar por casa intenta reflejar, aunque sea de manera humilde, parte de esa transformación intercultural que estamos viviendo.

Por Laura Caorsi y Rubén A. Arribas
@lauracaorsi|@estoy_que_trino

Una tarde mientras paseábamos por el barrio de Usera se nos ocurrió que estaría bien documentar qué clase de relación tenemos con la diversidad. No en el plano teórico, sino en nuestra vida cotidiana. Es decir: queríamos saber cómo de permeables somos a las culturas que nos rodean y reflexionar sobre si nos influyen mucho o poco a la hora de configurar nuestra idea del mundo. Si bien nos consideramos personas abiertas, enseguida nos dimos cuenta de que teníamos bastante que mejorar. De ahí que nos propusiéramos un reto: aprender al menos una cosa por día de otras culturas. Durante un año.

Diversidad de andar por casa nació así, de manera natural, como una respuesta adaptativa a esta sociedad en transformación que somos. De paso, nos dio la excusa perfecta para recorrer los barrios y fijarnos mejor en lo que está pasando. También para observar, preguntar, escuchar y asumir el riesgo de probar otros sabores, otras músicas, otras literaturas; en definitiva, otras maneras de ver y entender el mundo. Con suerte, a final de año, esperamos haber incorporado muchas de ellas a la nuestra.

El proyecto lo comenzamos el 16 de febrero, coincidiendo con el inicio del Año Nuevo chino. El objetivo es registrar nuestros hallazgos y aprendizajes diarios mediante una combinación de texto y fotografía, que colgamos en Instagram, con la etiqueta #DiversidadDeAndarPorCasa. Aquí, en la revista, compartimos las fotos en grupo, una vez al mes, siguiendo el calendario lunar chino. Hoy, que ha terminado el primer mes lunar de los 12 que tiene este calendario, recopilamos en Un Puerto las 30 cosas que hemos aprendido en este tramo.

Si pinchas en las fotos, podrás verlas ampliadas y con su leyenda correspondiente. También puedes seguir la evolución del proyecto día a día en nuestro Instagram. Y, por supuesto, puedes dejar comentarios y sugerencias, tanto allí como en esta página.

 

Artículo

El nuevo color de la Roja

El fútbol siempre ha actuado como espejo de la sociedad. En el Mundial de 1998, la selección francesa reflejaba en su configuración la diversidad social: de los 22 jugadores, solo 8 tenían padre y madre franceses. Los demás, a excepción de Marcel Desailly —ghanés nacionalizado—, tenían las procedencias personales o familiares más diversas: Argentina (Trezeguet), Armenia (Djorkaeff), Portugal (Pires) isla de Guadalupe (Thuram), Nueva Caledonia (Karembeu), Martinica (Henry y Anelka)… La estrella de aquel equipo era Zinedine Zidane, un segunda generación magrebí, que lideró a su selección hacia la consecución del campeonato.

Por Miguel Ángel Ortiz y Rubén A. Arribas
@MAOrtizOlivera | @estoy_que_trino

A Jean-Marie Le Pen, líder de la extrema derecha y padre de Marine Le Pen, aquella selección le parecía poco francesa, llena de extranjeros. De hecho, llegó a decir que aquellos jugadores solo eran «representantes del papeleo». Su acoso empezó en 1996 y duró hasta más allá de las elecciones generales de 2002. Además de por su fútbol, Zidane se hizo entonces conocido por su posición política en favor un país más culturalmente más plural: «Estoy orgulloso de ser francés y estoy orgulloso de que mi padre sea argelino», declaró en una ocasión. Él no fue el único; otros compañeros de selección, como Desailly, Deschamps o Lizarazu, pidieron votar contra Le Pen y su partido racista. En el otro extremo, estaba Jacques Chirac, el presidente de la República, quien tras el triunfo de la selección en el Mundial se hizo famoso por haber presumido de ella como la «Francia multicolor».

El fenómeno vivido en la selección francesa no es excepcional. Desde hace años, la selección alemana está experimentando un cambio similar; en su caso, jugadores como Mezut Özil, Sami Khedira o Jérôme Boateng —cuyas familias son turca, tunecina y ghanesa respectivamente— son los responsables de que algunos medios llamen ahora a la selección el Internationalmannschaft. Además, en el caso de Boateng, la selección alemana ha sido precursora en algo que veremos en el futuro: hermanos que juegan con distintos países. En este caso, Jérôme juega con Alemania y Kevin, con Ghana.

La selección española, en transformación

En España, por tanto, vamos con una o dos décadas de retraso con respecto de otros países a la hora de ver el reflejo de las migraciones en nuestro equipo nacional. De hecho, el primer futbolista de segunda generación en debutar con la Roja fue Vicente Engonga en 1998, de familia ecuatoguineana e hijo del primer futbolista negro que hubo en España. Todos los anteriores —Kubala, Di Stefano, Donato, Senna, Pizzi o Diego Costa— fueron nacionalizados.

Eso sí, si atendemos a lo que viene sucediendo en las categorías inferiores de la selección nacional, en breve, cambiarán el color y el tipo de apellidos que estamos acostumbrados a ver en nuestra selección absoluta. Como mostramos más abajo, ya es factible construir un once que podría mezclar algunos pioneros —Bojan Krkic y Jonás Ramalho—, con jugadores que empiezan a ser fijos en la selección absoluta —Iñaki Williams y Thiago Alcántara— y con jóvenes promesas procedentes de las selecciones sub-17, sub-19 y sub-21.

Además, en los próximos años, viviremos un fenómeno singular: los países van a disputarse los jugadores con doble nacionalidad. En 2009, la FIFA eliminó el límite de edad —21 años— para decidir por qué selección absoluta jugar; por tanto, hasta que un jugador no debuta en partido oficial con la absoluta, tiene la posibilidad de jugar con cualquiera de las dos selecciones. Ese fue el caso, por ejemplo, de Jeffren Suárez: tras ser campeón de Europa sub-19 y sub-21 con España, en 2015 debutó con la absoluta venezolana. A partir de ahora, Suárez solo podrá ser convocado por Venezuela.

En esa misma situación se encuentran muchos jugadores. El mallorquín Emilio Nsué, los madrileños Javier Balboa y Rubén Belima, y el cántabro Igor Engonga —sobrino de Vicente Engonga— nacieron españoles, pero juegan en la selección nacional de Guinea Ecuatorial. Un caso inverso es el de Bojan o Munir, a quienes se los hizo debutar en la absoluta española muy jóvenes para evitar que Serbia o Marruecos los tentaran. Y un ejemplo que probablemente dará que hablar es el del catalán Adama Traoré, internacional en las categorías inferiores de España y pretendido por Malí. Eso, por no hablar de que Thiago Alcántara juega con nosotros y su hermano, Rafinha, con Brasil.

En fin, lo dicho al principio: el fútbol es un espejo donde mirarnos y comprender mejor las transformaciones sociales que vivimos. Las selecciones de Francia, Alemania y, ahora, la de España son un ejemplo de ello.

El 11 de la diversidad

Había mucho donde elegir, así que hemos fijado como criterio que los jugadores elegidos hayan sido o sean internacionales en alguna de las categorías inferiores de la selección española. Es decir: el esquema táctico no ha sido lo prioritario. Tampoco hemos intentado hacer el mejor once posible ni nada por el estilo. De hecho, ojalá que otras personas se animen y construyan su propio 11 con aquellos nombres que hemos dejado fuera. Todos esos equipos servirán para darnos cuenta de algo: las múltiples posibilidades que nos ofrece la diversidad existente en nuestra sociedad.

La-Roja-MohaMohamed Airam Ramos WadeEl actual portero del juvenil B del Real Madrid, más conocido como Moha, tiene sangre senegalesa por parte de madre. Comparado con el arquero italiano Gianluigi Donnarumma, en Valdebebas le han apodado ya como «La Pantera Negra». Y hasta Zidane lo ha utilizado en un entrenamiento con el equipo profesional. En mayo, Moha debutó como internacional con la selección española sub-17, campeona de la Eurocopa.

Ver vídeo (cuando todavía jugaba en el Tenerife).

La-Roja-RamalhoJonás RamalhoHijo de padre angoleño y madre vasca, este joven central del Girona es un veterano de las categorías inferiores. Debutó en 2008 con el Athletic en Primera División y se convirtió en el jugador más joven en hacerlo con la camiseta de los leones. Además, él fue el primer jugador negro del Athletic. Su palmarés con las categorías inferiores de la selección española es notable: consiguió un tercer puesto en la Copa del Mundo (2009) y fue campeón de Europa (2010) con la sub-17 y se proclamó dos veces campeón de Europa (2010 y 2011) con la sub-19.

Ver vídeo (hablando con la selección).

La-Roja-Moha2Moha Aiman Moukhliss. El capitán del juvenil B del Real Madrid es un madrileño del barrio de San Blas. Su familia es de origen marroquí, así que Marruecos le ha propuesto formar parte de su selección; sin embargo, él ha declarado que quiere vestir la Roja. Con la sub-16 logró el Torneo de Desarrollo de la UEFA y ahora es uno de los capitanes de selección española sub-17.

Ver vídeo (con las categorías inferiores del Madrid).

La-Roja-PapePape Cheikh Diop Gueye. Con 14 años, este senegalés se fue a vivir con su tío a Palencia. Allí, según explicó en El Faro de Vigo, además de español, aprendió a jugar de una manera más profesional. También pudo tramitar la nacionalidad, pues su padre es español. Luego, lo fichó el Celta para sus categorías inferiores y en 2015 debutó con el primer equipo. Ese mismo año se estrenó como internacional con la selección sub-19, a la postre campeona de Europa. «Para mí era un sueño jugar con España, con la selección, que siempre fue mi favorita», declaró. Entre tanto, ha debutado ya con la selección gallega.

 Ver vídeo (selección).

La-Roja-MadgerMadger Antonio Gomes. Este todoterreno capaz de adaptarse a cualquier posición nació en Alicante, pero sus padres procedían de Caio (Guinea-Bisáu). Ya defendió la Rojita en el Campeonato Europeo sub-17 de 2014. Ha sido convocado para la sub-18 y la sub-19, y con el Villareal llegó a debutar en Segunda B. La pasada campaña emigró al Liverpool, y a su currículum hay que añadir varios partidos con la selección valenciana.

Ver vídeo (con el Villareal).

La-Roja-ThiagoThiago Alcántara. De origen brasileño, su padre, Mazinho, llevaba muchos años asentado en España, y solo la itinerancia de su trabajo —también jugador de fútbol— hizo que su hijo naciera en suelo italiano. Tras pasar por las categorías inferiores, Thiago debutó con la selección absoluta en 2011. Y lo hizo a pesar de la oferta de la selección de Brasil y de las presiones familiares; de hecho, su hermano Rafinha —nacido en Sao Paulo y jugador del Barcelona— tomó el camino contrario y es internacional con la canarinha.

Ver vídeo (mejores jugadas).

La-Roja-JordiJordi Mboula. «Mi padre es del Congo y mi madre, catalana», contaba Mboula, quien se formó como futbolista en La Masía, la cantera del Fútbol Club Barcelona. La banda es su hábitat y le llaman Titi, entre otras razones, porque su fútbol y su físico recuerdan al gran Thierry Henry. En el último europeo sub-17, anotó el primer tanto contra Holanda en el debut de España. Este año cumplió la mayoría de edad en el Juvenil A del Barça, donde continua madurando. Son muchos los clubes europeos interesados en él.

Ver vídeo (remix de goles y jugadas).

La-Roja-BojanBojan KrkicDe padre serbio y madre catalana, en su día promovió el concurso Eres joven, ¡triunfarás!, campaña que premiaba proyectos de integración en los institutos. En 2007, Bojan se convirtió en el jugador más joven de la historia en debutar con la sub-21. Sin embargo, cuando Luis Aragonés lo llamó para debutar en la selección y jugar la Eurocopa de 2008, sintió que era demasiado joven —17 años— para una experiencia así y no acudió a la convocatoria. Desde entonces su trayectoria parece algo estancada. De hecho, casi diez años después, solo ha jugado un partido con la selección absoluta. Eso sí, aún le quedan 4 o 5 años de fútbol para volver a ser aquel jugador tan prometedor que fue.

Ver vídeo (mejores jugadas).

La-Roja-InakiIñaki Williams. Este bilbaíno debutó con el Athletic en 2014 y, desde entonces, es fundamental en el ataque del club rojiblanco. Debido a la guerra en Liberia, sus padres huyeron a Ghana y se conocieron en un campo de refugiados. Desde allí viajaron a Malága, Bilbao y Pamplona. Williams siempre tiene presente la historia familiar cuando le preguntan por ella: «Yo he nacido aquí, llevo veinte años aquí, pero los orígenes y las raíces no se olvidan. Mis padres nacieron en Liberia y sientes que toda tu familia está allí. Una parte de mí también es africana». Eso no impide que haya sido el goleador de la selección sub-21 y que, cuando debutó con la absoluta, declarase: «Ojalá el día de mañana pueda ser el delantero de España».

Ver vídeo (mejores jugadas).

La-Roja-MunirMunir El HaddadiSu padre llegó a España en patera y trabajó de todo hasta que consiguió colocarse como jefe de cocina con un chef vasco en un conocido restaurante de Pozuelo de Alarcón. Munir nació en San Lorenzo del Escorial; pero, ante la falta de oportunidades en Madrid, terminó yéndose a jugar a las categorías inferiores del Barcelona. Debutó con el primer equipo cuando tenía 18 años. Aunque la federación marroquí intentó convencerlo, al final, Munir terminó siendo internacional con la selección española sub-19, sub-21 y, finalmente, la absoluta. Vicente del Bosque lo hizo debutar contra Macedonia en un partido clasificatorio para la Eurocopa 2016. Tenía entonces 19 años, y ese fue su dorsal. «Jugar con España es una decisión mía», afirmó, «y estoy muy contento por ello».

Ver vídeo (con la selección española).

La-Roja-AdamaAdama TraoréSi bien nació en L’Hospitalet, sus raíces familiares se remontan hasta Malí: sus padres emigraron a Barcelona por trabajo en los años 80. Con 8 años ingresó en La Masía y allí asimiló su condición de catalán-maliense con naturalidad: «Yo soy de aquí y me gusta jugar con este equipo. Nunca se sabe qué pasará en el futuro, pero mi intención es jugar con España». En 2013 debutó con el FC Barcelona en Primera Divsión y en la Liga de Campeones; sin embargo, en 2015, decidió buscar minutos en el Aston Villa inglés. Actualmente, milita en el Middlesbrough. Con la selección, ha jugado en todas las categorías inferiores, pero no con la absoluta.

Ver vídeo (mejores jugadas).

pasto1

Artículo

Tres charlas TED sobre diversidad e identidad que deberías conocer

El 25 de abril se estrenó la edición en español de las prestigiosas charlas TED, que se desarrollan en Vancouver (Canadá) y cuyo formato se replica en varias ciudades del mundo bajo la etiqueta TEDx. El objetivo de estas charlas, que nacieron en 1984, es difundir pensamiento, reflexión, experiencia y contenido de calidad sobre temas de interés, desde ciencia hasta filosofía. El afán didáctico y divulgador del proyecto es claro: las conferencias —de 18 minutos de duración, o menos— se pueden ver de manera gratuita y con subtítulos en más de 40 idiomas.

Por Rubén A. Arribas y Laura Caorsi
@estoy_que_trino / @lauracaorsi

La edición en español de las charlas TED se ha estrenado con varios ponentes de lujo. Entre ellos, el cantante y compositor Jorge Drexler, que eligió la música para hablar de hibridación y mestizaje, y mostrar cómo la pureza es un concepto discutible. Su intervención se suma a la lista de ponencias que, desde otras disciplinas —como la literatura o la fotografía—, subrayan la importancia de huir de los simplismos, de las clasificaciones poco realistas o de los relatos que aplastan las múltiples capas que componen nuestra identidadEn este artículo seleccionamos tres de esas charlas, las de Jorge Drexler, Angélica Dass y Chiamamanda Ngozi, y te contamos por qué nos parecen valiosas.

1| Jorge Drexler

Las cosas solo son puras si las miramos desde lejos

La música ofrece múltiples metáforas del mestizaje y transmite muy bien la idea de que todos somos un poco de todos lados. Nacido en una familia que supo armonizar su raíz judía con la cristiana, el cantante uruguayo Jorge Drexler reflexiona aquí sobre el encuentro de dos moldes expresivos en una canción suya que se llama «La milonga del moro judío»: una forma métrica llamada décima y el patrón rítmico que da lugar a la milonga. La décima nació en España en 1591 y hoy se cultiva, sobre todo, en América Latina. El ritmo de la milonga nació en África, pasó por Persia, los Balcanes y viajó con los migrantes judíos ucranianos a Estados Unidos. Hoy la conocemos, sobre todo, gracias al tango rioplatense. Al igual que nos mostraba el documental Gurumbé, Drexler nos habla de que la pureza suele tener más de mito que de verdad: si algo tienen las raíces es que siempre beben de fuentes diversas.

 

2| Angélica Dass

Aún vivimos en un mundo en el que el color de nuestra piel no solo causa una primera impresión, sino la definitiva

La fotográfa brasileña Angélica Dass nació en una familia donde la piel de cada uno de sus seres queridos tenía una tonalidad diferente. Había pieles de color porcelana, chocolate, entre vainilla y yogur de fresa, canela con un toque de avellana, beige como un panqueque… Por eso, nunca entendió que en el colegio la obligasen a reducir toda esa riqueza cromática a un único «lápiz color carne». Como ella dice: «Yo era de carne, pero no era rosa». Esa fue su primera experiencia con el prejuicio y la discriminación. En su proyecto Humanae, ha fotografiado a más de 3000 personas en 19 ciudades y 13 países, y a cada una le ha asignado un color de piel según la escala industrial Pantone. Así, ha construido un gran espejo donde mirarnos y apreciar la diversidad que somos.

3| Chimamanda Ngozi Adichie

La historia única crea estereotipos, y el problema con los estereotipos no es que sean falsos, sino que son incompletos. Hacen de una sola historia la única historia.

En muchas ocasiones, las historias que contamos reducen a las personas a una única dimensión: el sexo, la raza, la religión, el país, la profesión, la cuenta bancaria… Por desgracia, en esas historias, solemos enfatizar lo que nos separa, en vez de hacer hincapié en lo que nos une. Así, sea por la insistencia ajena o por la ignorancia propia, terminamos construyendo una visión del mundo donde los pobres solo pueden ser pobres (y no pueden hacer nada creativo o artístico) o donde parece raro que una mujer africana hable un inglés perfecto y que escuche a Mariah Carey (en vez de hablar un dialecto de nombre extraño y bailar música tribal). Por eso, frente a los estereotipos, la escritora nigeriana Chimamanda Ngozi propone que nos abramos a la multiplicidad de historias; en particular, a aquellas que humanizan a las personas y les devuelven la complejidad que otros relatos les roban.

Artículo